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Nuevas tecnologías empresariales ¿Es un software empresarial ERP una inversión todavía viable?

Hace apenas unos años, el software empresarial saltaba al mercado para revolucionar la  forma de hacer negocios de una gran cantidad de empresas que, al día de hoy permanecen haciendo uso de éstas, así como de otras herramientas tecnológicas que han surgido con el paso del tiempo. Hoy en día, cuando el uso de softwares ERP y CRM hasta cierto punto se han normalizado y generalizado en una importante cantidad de industrias, se ha hecho comprobable la necesidad de buscar más y mejores canales para conquistar los mercados más exigentes, pero sin dejar de lado aquellos que ya han demostrado ser eficientes.

 

Parte del interés por encontrar nuevas tecnologías que se sumen al crecimiento de la empresa radica en la necesidad de competir; dicho de otra forma, las empresas precisan de mejorar en cuanto a la producción y entrega de productos y servicios que no sólo vayan de acuerdo a las demandas y cambios del entorno, sino que también correspondan con la producción de otras empresas que, dentro del mismo entorno, ofrecen alternativas al mismo producto o servicio.

 

Con la complejidad que los escenarios empresariales presentan día con día, gracias a su carácter volátil y cambiante, el desarrollo de un software empresarial único para todos se planteaba, desde un inicio, como imposible, ya que con ello se dejaban de tomar en cuenta las particularidades y claros-oscuros que son propios de cada empresa, de su condición organizacional y de la situación por la que atraviesa en relación con las empresas semejantes, con su producción y con su interacción con su target.

 

Así es como se han tenido que desarrollar infinidad de soluciones particulares y delimitadas para los requerimientos de las diferentes industrias, de tal forma que aunque pueda llegar a existir un software empresarial que se adapte a diversas áreas, también existen muchas más cuyo nivel de especificidad es tan alto y concreto que su uso sólo es entendible dentro de ciertos contextos y como parte de un desarrollo completo de estrategias y tácticas que lleven a la construcción de espacios para la consolidación de negocios basados en buenas prácticas, término con el cual nos referimos a la puesta en práctica de acciones certeras, con resultados medibles y con el fin de alcanzar objetivos precisos.

 

Es justo que las empresas se armen de las herramientas, sistemas y recursos que les permitan consolidarse a pesar de la inminente aparición de formas de trabajo cada vez más automatizadas e informáticas, reaccionando de manera oportuna a las relaciones comerciales (mercado-comsumidor), cerrando así las posibilidades de riesgo y, por otro lado, gestando más y mejores estrategias que garanticen su permanencia en el mercado, pues siendo claros, el tiempo de vida de una empresa puede verse reducido por la aparición de más organizaciones que ofrezcan el mismo producto o servicio y que además ya hayan integrado a su sistema de trabajo las actualizaciones que les permiten posicionarse en un lugar preferente, como sucede con el uso de un software empresarial.

 

El acceso a la información que pueda tener una empresa es pieza clave, ya no sólo para la planeación a futuro, sino para la operación diaria de la misma organización; una empresa que no tiene la oportunidad de revisar sus bases de datos o recurrir al sistema con el que opera para corroborar las acciones diarias es imposible de imaginar para cualquier directivo o tomador de decisión porque son ellos los primeros en reconocer que quien no cuenta con un software empresarial funcional pierde la oportunidad de responder de forma oportuna a las situaciones que se presentan de improvisto.

 

Después de lo que ya hemos dicho, responder a la pregunta con la que inicia esta entrada podría resultar mucho más sencillo: El software empresarial ERP es totalmente funcional y eficiente para cualquier empresa, aún cuando existen muchas otras herramientas, técnicas o procesos que aparecen, el uso de un software empresarial ha permanecido como un “básico”, con lo cual no queremos decir que no se puedan integrar otros softwares o sistemas, por el contrario, integrarlos o no es cuestión de saber si le resultará provechoso o no al sistema que ya se tiene, pues si esta nueva integración (por más novedosa y exitosa que haya resultado en otros casos) sólo va a afectar, entonces sería mejor descartarla.

 

Tengamos en cuenta que en toda industria se requiere de un software empresarial competente, de un sistema integrado que le dé la oportunidad a la empresa de conocer la información que ella misma ha generado durante su actividad, mientras que al mismo tiempo se encarga de administrarla y de ponerla al servicio de la organización, conceptos que aunque pudieran parecer iguales, se reconocen por ser complementarios entre sí. Ninguna empresa está exenta de requerir o actualizar su software por otro que satisfaga de mejor forma sus necesidades, empero cualquier cambio debe meditarse con información y datos duros que respalden tal acción.

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