Río Tiber 66, Del. Cuauhtémoc, C.P. 06500, Ciudad de México.

Sustentabilidad Global De Los Activos

La clave para una empresa “Green”

Sumario ejecutivo

En la actualidad las asociaciones científicas, empresariales y gubernamentales han comenzado a entender que es necesario reducir los gases que provocan el efecto invernadero y que para hacer negocios, es necesario crear una conciencia sobre el medio ambiente, especialmente en lo relativo a la producción excesiva de éstos gases. Empresas de todo el mundo intentan reducir su consumo de recursos, especialmente el de los combustibles fósiles, principales responsables de las emisiones de CO2 que agravan el efecto invernadero que padece nuestro planeta.

La AMR Research ha adoptado el término RSC (Responsabilidad Social Corporativa) para referirse al papel que juegan las empresas en la mejora del planeta. La RSC no es incompatible con las buenas prácticas empresariales o la mejora de los resultados financieros. De hecho, representa una oportunidad para las empresas de conservar los recursos.

La RSC (Responsabilidad Social Corporativa) ha ido ganando terreno en el mundo empresarial y compañías de sectores como: producción, transporte, servicios o agricultura, así como las agencias gubernamentales, han adoptando los procesos y las políticas RSC incluso antes de que fuera impuesta por ley. Las empresas que han implantado los programas RSC han experimentado una mejora en su eficacia y productividad, así como en la aceptación por parte de los consumidores como resultado de su actitud corporativa socialmente responsable.

Para llevar a cabo una buena gestión del medio ambiente dentro de una empresa, es necesario recabar la información pertinente y procesarla correctamente, con el fin de poder diseñar el programa de mejora y medir su éxito y descubrir hacia dónde deben dirigirse los esfuerzos corporativos para corregir las deficiencias y eliminar los puntos débiles.

Para conseguirlo, los sistemas de gestión de activos EAM (Enterprise Asset Managenment o Gestión de Activos Empresariales por sus siglas en inglés) resultan una herramienta clave porque si se disminuyen los gases invernadero (en especial el Anhidrido Carbónico o CO2) mediante la restricción del consumo energético y al mismo tiempo se limita el consumo de energía mediante la mejor gestión de los activos industriales (cómo equipos y maquinarias), se contribuye a mitigar el calentamiento global del planeta, fuente de tantas amenazas para la vida futura.

La incorporación de una solución de EAM (Gestión de Activos Empresariales – Enterprise Asset Management) que posea estas características no debe dejarse a la suerte, dado que implica un compromiso de recursos, personal y visión corporativa. Tal y como se explica en este documento, muchas empresas exitosas han descubierto que el esfuerzo vale la pena.

Un poco de historia sobre las iniciativas ecológicas

Las iniciativas “green” (o verdes) a menudo se consideran como una ideología reciente que comenzó a principios del siglo XXI, sin embargo la concientización ecológica y el impacto económico asociado a ésta existen desde hace muchos años atrás.

Un ejemplo de esto es Theodore Roosevelt, quien ya era un conservacionista, puesto que a principios del siglo XX inició el sistema de Parques Nacionales para conservar zonas vírgenes de belleza natural para las generaciones futuras. Su visión era claramente “Green”.

La crisis del petróleo de 1973 dio paso a otro tipo de conservacionismo: la conservación económica, forzada por un repentino incremento del precio de los productos derivados del petróleo, en especial la gasolina, obligando a los consumidores a preservar los recursos debido a su alto costo. A partir de esos años en los países escandinavos se popularizó el uso de la bicicleta y las ciudades se poblaron de ciclo pistas.

La crisis del petróleo de 1973 dio paso a otro tipo de conservacionismo: la conservación económica, forzada por un repentino incremento del precio de los productos derivados del petróleo, en especial la gasolina, obligando a los consumidores a preservar los recursos debido a su alto costo. A partir de esos años en los países escandinavos se popularizó el uso de la bicicleta y las ciudades se poblaron de ciclo pistas.

Estos son solo algunos ejemplos de actividades de conservacionismo que, inicialmente se consideró que tendrían un impacto negativo sobre la actividad empresarial. Una muestra representativa es el conservacionismo de Roosevelt, que impidió la tala de grandes bosques, lo que incrementó el coste de la madera en los mercados de su tiempo.

No obstante, a pesar de la oposición, Roosevelt se mantuvo firme en su decisión, muchas veces solo y sin apoyo alguno. Históricamente, los esfuerzos por conservar los recursos y resguardar el medio ambiente se han interpretado como un obstáculo para el desarrollo del consumo y el sector empresarial. Los primeros ecologistas eran considerados “fanáticos” que amaban la naturaleza por encima de todo, en deterioro de los intereses de los trabajadores.

Iniciativas actuales y el compromiso por un planeta más ecológico. El respeto al planeta.

Los últimos años han registrado un gran cambio en cuanto en la visión de los temas ambientales. El auge de las economías de India y China ha provocado una carrera desenfrenada por el petróleo, elevando su precio varias veces.

Incluso los consumidores norteamericanos tienden a ser cada vez más “Green” eligiendo productos como: atún sin delfines, productos ecológicos, coches híbridos y de etanol, bombillas fluorescentes en lugar de incandescentes, paneles solares y parques eólicos entre muchos otros ejemplos.

Puede decirse sin temor a equivocarse que los consumidores están “votando con sus carteras” por productos y actividades más respetuosos con el medio ambiente.

Aparte de estos casos, es importante destacar las acciones de los líderes políticos y económicos de todo el mundo:

  • El Protocolo de Kyoto (1987) dentro de la Convención de la ONU sobre el Cambio Climático representa un esfuerzo de la comunidad internacional por reducir significativamente la emisión de gases invernadero. En 2006, 169 países habían firmado este acuerdo.
  • Lee Iacocca en su libro, “¿Adónde se han ido todos los líderes?” exhorta a los fabricantes de automóviles en EE.UU a desarrollar vehículos de emisiones cero usando combustibles alternativos (no extraídos del petróleo).
  • El gobierno de China en el 2007 decidió disminuir sus niveles de contaminación en la medida que no afectara su desarrollo económico.
  • Arnold Schwarzenegger emitió en el año 2006 la Ley sobre Calentamiento Global . El actual gobernador de California (la 5ta economía del mundo considerada individualmente) forzó de este modo a una reducción del 25% de las emisiones de gases causantes del efecto invernadero antes del año 2020
  • Esta ley considerada desde la perspectiva del creciente consumo energético, realmente implica un 46% de reducción. Más aún, obliga a que para el año 2050 los niveles de emisiones se hayan reducido un 80% comparado con los valores de 1990.
  • La revista Time analizó las emisiones de CO2 causadas por la generación e impresión de dicha revista y está buscando formas de reducir el impacto causado al medio ambiente.

La preocupación por la ecología ya no es cosa de una minoría, sino una preocupación de la mayoría de la población mundial.

Una buena manera de hacer negocios

El objetivo de cualquier negocio es lograr una rentabilidad estable. ¿Y cómo puede coexistir la mentalidad empresarial con la demanda ecologista de los consumidores? Algunas de las compañías más exitosas del mundo – aquellas con visión de futuro, imaginación, liderazgo y políticas próximas a las de sus clientes – han adoptado prácticas respetuosas con el medio ambiente. Los líderes empresariales actuales están realmente comprometidos con las prácticas ecologistas y con el cuidado de la contaminación que su empresa produce. Este compromiso tiene como una de sus objetivos no aparentes aumentar sus ingresos.

Las compañías exitosas y con visión de futuro disfrutan las ventajas económicas que ofrece la responsabilidad ambiental. Y han descubierto que cuidar del planeta no perjudica sus ingresos. Por el contrario, las mejores compañías disfrutan de una mayor rentabilidad gracias a su compromiso ambiental. Por ejemplo, en el reciente spot televisivo sobre la planta de automóviles Subaru en Indiana, destacan sus emisiones cero, como si operara dentro de una reserva natural. Esta planta es uno de los centros de producción más eficientes del mundo, con márgenes de beneficios superiores a los de sus competidores menos “green” (ecológicos).

El mensaje es claro: los mayores beneficios son para aquellas compañías públicamente responsables del medio ambiente.

“Los responsables de las Industrias en lugar de tratar de eludir las sanciones, deberían mejorar sus resultados de prosperidad económica, responsabilidad social y concienciación sobre el medio ambiente.”

Los temas ecológicos tienen cada vez más éxito. Compañías de todos los sectores empiezan a ser más conscientes de los temas ambientales y responden con iniciativas que promueven la preservación de los recursos y la reducción de los gases causantes del efecto invernadero, además fomenta la conciencia ecológica en sus prácticas empresariales y se preocupan por trasladar estas inquietudes a sus proveedores y clientes.

La gestión de activos y la reducción de los gases invernadero

La Responsabilidad Social Corporativa definida por AMR Research consta de cuatro factores clave:

  • El medio ambiente
  • El mercado
  • El lugar de trabajo
  • La comunidad

Todos estos factores tienen una influencia directa sobre las decisiones empresariales. Las compañías responsables deben equilibrar estos factores de tal modo que la responsabilidad financiera para con el mercado y los accionistas se combinen con las obligaciones ecológicas para con la comunidad y el medio ambiente.

Por lo tanto, la RSC ayuda a alcanzar objetivos de desarrollo sustentables, tomando en cuenta los factores económicos, sociales y medioambientales, maximizando las ventajas y disminuyendo los inconvenientes. Esto se traduce en una serie de iniciativas voluntarias más allá de las obligadas por la ley, que las compañías aplican para favorecer sus intereses competitivos y los de la sociedad en general.

Algunos de los factores críticos que pueden controlar las empresas ambientalmente responsable son: la gestión de residuos y de infraestructuras (edificios, instalaciones), la eficiencia energética, el control de emisiones y la gestión de activos, especialmente maquinarias y equipos.

¿La gestión de activos empresariales (también conocida como Mantenimiento Industrial)? Lamentablemente, no es común pensar en ella como un factor clave del consumo energético. Los activos (equipos, máquinas, instalaciones) se adquieren y se espera que funcionen adecuadamente hasta el final de su vida útil. No obstante, los activos constituyen una parte considerable de los gastos de explotación de una empresa y tienen un efecto clave tanto sobre el medio ambiente como sobre los resultados financieros.

Tomando en cuenta que la gestión de los activos empresariales afecta al medioambiente, es importante integrar la gestión energética en el programa de EAM (Gestión de los Activos Empresariales – Enterprise Asset Management por sus siglas en inglés), a fin de cumplir los objetivos RSC (Responsabilidad Social Corporativa) y continuar mejorando los resultados financieros. Los mejores y más completos programas EAM incluyen:

  • Gestión del Mantenimiento Correctivo y Preventivo: Este integra los resultados operativos de los activos (consumo energético) en las estrategias y actividades de mantenimiento.
  • Gestión de eventos o Mantenimiento Predictivo: Este alerta sobre la existencia de propensiones o situaciones específicas de los activos fuera de los parámetros operativos óptimos, para facilitar su evaluación o resolución.
  • Planificación: del rendimiento y del consumo energético de los equipos orientada a su optimización.
  • Integración con los sistemas ERP (Enterprise Resource Planning – Planeación de Recursos Empresariales) para compartir los datos y mejorar la gestión de refacciones, mano de obra, especialistas de mantenimiento, disponibilidad planeada de equipos, etc.

Esto implica un estricto control del consumo energético de los activos, el establecimiento de un programa de mantenimiento correctivo, preventivo y predictivo que optimice el consumo de energía y la reducción del consumo energético en cualquier plan empresarial que contemple la adquisición, distribución y sustitución de activos.

También debe ponerse énfasis en la importancia del monitoreo y del mantenimiento preventivo. No es posible calcular la eficiencia energética sin datos exactos y el mantenimiento preventivo es, tal y como se ha demostrado después de décadas de aplicación, el factor que más contribuye a prolongar la vida útil de los activos y a aumentar la productividad de los equipos y en muchos casos a reducir su consumo energético.

Como resultado, los activos eficientes minimizan el uso energético y mejoran la productividad. Una empresa puede y debe ser al mismo tiempo ambientalmente responsable y económicamente rentable. Infor EAM (Enterprise Asset Management – Gestión de Activos Empresariales) debidamente integrado con su ERP (Planeación de Recursos Empresariales – Enterprise Asset Mangement por sus siglas en inglés) es la herramienta que lo hace posible.

Datos científicos sobre los gases causantes del efecto invernadero

De acuerdo a lo que hemos explicado en las secciones anteriores, existe una gran preocupación por la emisión de gases causantes del efecto invernadero. Éstos absorben la energía del sol y la regresan a la atmósfera en forma de calor. Este calor, añadido al calor que la Tierra absorbe directamente del sol, provoca que la temperatura general del planeta se incremente.

Las fuentes primarias de emisión de carbono son las centrales eléctricas (que se alimentan de carbón, petróleo o gas) y los medios de transporte (principalmente los automóviles). Las cifras hablan por sí mismas. ¿Recuerdan aquella iniciativa de California de reducir las emisiones un 25% antes del 2020? ¡Esto implica reducir las emisiones de Anhídrido Carbónico (CO2) en 174.000 toneladas gaseosas al año! Y muchos otros gobiernos están siguiendo el ejemplo de California.

Para cumplir estos objetivos California debe disminuir el consumo de combustible en los vehículos (un 33%), realizar un consumo energético más eficiente, promover el uso del transporte público, utilizar fuentes de energía renovables (hidroeléctrica, solar, eólica), mejorar la eficiencia térmica de las centrales eléctricas y gestionar los bosques inteligentemente (los árboles absorben dióxido de carbono y generan oxígeno).

La gestión de activos y la reducción de los gases invernadero

La Responsabilidad Social Corporativa definida por AMR Research consta de cuatro factores clave:

  • El medio ambiente
  • El mercado
  • El lugar de trabajo
  • La comunidad

Todos estos factores tienen una influencia directa sobre las decisiones empresariales. Las compañías responsables deben equilibrar estos factores de tal modo que la responsabilidad financiera para con el mercado y los accionistas se combinen con las obligaciones ecológicas para con la comunidad y el medio ambiente.

Por lo tanto, la RSC ayuda a alcanzar objetivos de desarrollo sustentables, tomando en cuenta los factores económicos, sociales y medioambientales, maximizando las ventajas y disminuyendo los inconvenientes. Esto se traduce en una serie de iniciativas voluntarias más allá de las obligadas por la ley, que las compañías aplican para favorecer sus intereses competitivos y los de la sociedad en general.

Algunos de los factores críticos que pueden controlar las empresas ambientalmente responsable son: la gestión de residuos y de infraestructuras (edificios, instalaciones), la eficiencia energética, el control de emisiones y la gestión de activos, especialmente maquinarias y equipos.

¿La gestión de activos empresariales (también conocida como Mantenimiento Industrial)? Lamentablemente, no es común pensar en ella como un factor clave del consumo energético. Los activos (equipos, máquinas, instalaciones) se adquieren y se espera que funcionen adecuadamente hasta el final de su vida útil. No obstante, los activos constituyen una parte considerable de los gastos de explotación de una empresa y tienen un efecto clave tanto sobre el medio ambiente como sobre los resultados financieros.

Tomando en cuenta que la gestión de los activos empresariales afecta al medioambiente, es importante integrar la gestión energética en el programa de EAM (Gestión de los Activos Empresariales – Enterprise Asset Management por sus siglas en inglés), a fin de cumplir los objetivos RSC (Responsabilidad Social Corporativa) y continuar mejorando los resultados financieros. Los mejores y más completos programas EAM incluyen:

  • Gestión del Mantenimiento Correctivo y Preventivo: Este integra los resultados operativos de los activos (consumo energético) en las estrategias y actividades de mantenimiento.
  • Gestión de eventos o Mantenimiento Predictivo: Este alerta sobre la existencia de propensiones o situaciones específicas de los activos fuera de los parámetros operativos óptimos, para facilitar su evaluación o resolución.
  • Planificación: del rendimiento y del consumo energético de los equipos orientada a su optimización.
  • Integración con los sistemas ERP (Enterprise Resource Planning – Planeación de Recursos Empresariales) para compartir los datos y mejorar la gestión de refacciones, mano de obra, especialistas de mantenimiento, disponibilidad planeada de equipos, etc.

Esto implica un estricto control del consumo energético de los activos, el establecimiento de un programa de mantenimiento correctivo, preventivo y predictivo que optimice el consumo de energía y la reducción del consumo energético en cualquier plan empresarial que contemple la adquisición, distribución y sustitución de activos.

También debe ponerse énfasis en la importancia del monitoreo y del mantenimiento preventivo. No es posible calcular la eficiencia energética sin datos exactos y el mantenimiento preventivo es, tal y como se ha demostrado después de décadas de aplicación, el factor que más contribuye a prolongar la vida útil de los activos y a aumentar la productividad de los equipos y en muchos casos a reducir su consumo energético.

Como resultado, los activos eficientes minimizan el uso energético y mejoran la productividad. Una empresa puede y debe ser al mismo tiempo ambientalmente responsable y económicamente rentable. Infor EAM (Enterprise Asset Management – Gestión de Activos Empresariales) debidamente integrado con su ERP (Planeación de Recursos Empresariales – Enterprise Asset Mangement por sus siglas en inglés) es la herramienta que lo hace posible.
Una empresa debe ser económicamente competitiva y al mismo tiempo responsable con el medio ambiente

Recomendaciones para una gestión ecológica de los activos

La implementación y el mantenimiento de un programa de gestión de los activos orientado a la RSC, requiere poder reunir, almacenar y procesar grandes cantidades de información relacionada con el consumo de energía, la situación y productividad de los activos e información similar. Es imposible ejecutar un trabajo de estas características manualmente debido al volumen de información por procesar.

Proyectos de inversiones ecológicas

Las compañías con una visión hacia el futuro invierten en soluciones de software que simplifican y racionalizan la información relativa a la gestión responsable de los activos. Este gráfico de la conocida consultora de software empresarial AMR Research del año 2007 muestra la tendencia de los presupuestos invertidos en tecnología y software a desplazarse cada vez más hacia operaciones relacionadas con la RSC (Responsabilidad Social Corporativa):

Entonces si se dedica un porcentaje tan elevado del presupuesto de tecnologías de la información a cumplir los objetivos de RSC y las buenas operaciones ambientales son una fuente de éxito para las compañías, éstas deberían seleccionar sus soluciones de software minuciosamente. En el mercado existen multitud de aplicaciones excelentes, pero pocas ofrecen funciones realmente orientadas a aprovechar las oportunidades de la Responsabilidad Social Corporativa.

Promoción de lo ecológico

Algunas de las siguientes funciones son recomendables para cumplir los objetivos ecológicos de la Responsabilidad Social Corporativa de sustentabilidad del medio ambiente y preservación de los recursos energéticos. Muchas de éstas también mejoran la posición de las empresas en lo que respecta a la gestión general de sus activos. Ambos objetivos están relacionados y son en realidad interdependientes.

  • Supervisar el consumo de los servicios (electricidad, agua, gas) y relacionar los valores medidos con la jerarquía organizativa de los activos.
  • Seguimiento de los intervalos energéticos a nivel de los activos y de los sistemas, a través de la integración de una aplicación EEM (Enterprise Energy Management – Gestión Energética Empresarial).
  • Medir y monitorear el rendimiento existente y pre-existente de los activos, mediante el uso de KPI (Key Performance Indicators – Indicadores Clave del Rendimiento).
  • Sistema de alertas del estado de los activos, un estado inaceptable de un activo debe ser inmediatamente reconocible.
  • Generación automática de un programa de Mantenimiento Preventivo activado por fechas, uso o intervalos de tiempo seleccionados.
  • Reportar los resultados de las inspecciones con valores subjetivos (bueno, deficiente, insuficiente), o cuantitativos indistintamente.
  • Recopilar datos para realizar un seguimiento del rendimiento de los activos y su estado de mantenimiento.
  • Tener una biblioteca con informes predefinidos con los mejores procesos empresariales.
  • Contar con una función de soporte, para promover el uso de reportes y entradas de servicios de agua, aire, gas, electricidad y vapor de agua.

Hay otras funciones deseables, pero las mencionadas son indispensables. La solución de software de mantenimiento EAM seleccionada debe ser capaz de reunir fácilmente información diversa sobre los activos (unidades de calefacción, de aire acondicionado, calderas, iluminación, etc.).

Esto permite que los responsables de su funcionamiento dispongan de la información necesaria para un correcto mantenimiento y de esta manera puedan sustituirlos o modificarlos en función de su consumo de energía y no de la fecha del calendario.

El efecto final es una reducción del gasto energético total y un aumento del rendimiento de los activos que justifica ampliamente la inversión necesaria y que tiene un plazo de retorno sumamente corto.

Así mismo la solución de software debe estar integrada con soluciones ERP (Enterprise Resource Planning – Planeación de Recursos Empresariales) de amplia difusión en el mercado cómo Infor ERP Syteline (para plataformas Intel con Windows Server o plataformas Unix) o Infor ERP XA para plataformas System i (también conocidos como iSeries o AS400). O de lo contrario estar preparadas para integrarse fácilmente con el ERP existente en la empresa mediante arquitecturas como SOA (Service Oriented Arquitecture – Arquitectura Orientada al Servicio).

Acerca de Infor

Con más de 70.000 clientes, Infor revoluciona lo que las empresas esperan de un proveedor de aplicaciones de software de gestión empresarial. Para más información sobre los productos de Infor en México, visite

Infor ofrece soluciones específicas para las empresas innovadoras. Gracias a su experiencia sectorial, Infor ofrece soluciones EAM (Enterprise Asset Management – Gestión de Activos Empresariales), ERP (Enterprise Resource Planning – Planeación de Recursos Empresariales), SCM (Supply Chain Management – Gestión de Cadena de Suministros), CRM (Customer Relationship Management – Gestión de la Relación con los Clientes), Bussines Intelligence (Inteligencia de Negocios) y otras, permitiendo a las empresas de todos los sectores de actividad y tamaño convertirse en más innovadoras y adaptarse más rápidamente a los cambios del mercado global.

Fase final

Toda estrategia ambiental debe basarse en una recopilación y un procesamiento inteligente de la información, para aumentar el éxito de la gestión y solucionar los puntos débiles. Una gestión ecológica de los activos le permitirá cumplir sus objetivos empresariales, reducir sus costos energéticos y aumentar su atractivo ante los consumidores.

¿Es realmente urgente reducir las emisiones de gases causantes del efecto invernadero o es tan sólo una moda? ¿Cuál es la postura que se debería adoptar frente a la reducción de la emisión de estos gases impuesta por los gobiernos? Esta decisión le corresponde a cada empresa. Cuanto más se intenta responder a las demandas ambientales de los consumidores y las agencias reguladoras, más sentido tiene incluir la gestión de activos como parte de la estrategia de Responsabilidad Social Corporativa de una empresa.

0 Comments